Te quiero, de Mario Benedetti

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

 

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

 

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

 

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

 

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

 

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

 

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

 

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

 

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

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Viceversa, de Mario Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

 

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

 

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

 

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.


Canje, de Mario Benedetti

Es importante hacerlo

 

quiero que me relates
tu último opimismo
yo te ofrezco mi última
confianza

 

aunque sea un trueque
mínimo

 

debemos cotejarnos
estás sola
estoy solo
por algo somos prójimos

 

la soledad también
puede ser una llama.

Terminos de busqueda

CANJE MARIO BENEDETTI

Bienvenida, de Mario Benedetti

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero
 

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
 

yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie
 

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
 

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
 

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.


Táctica y Estrategia, de Mario Benedetti

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos

 

mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

 

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo  ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

 

mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón  ni abismos

 

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo  ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


Amor de tarde, de Mario Benedetti

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

 

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

 

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.